sábado, noviembre 15, 2008

¿modernidad = antigüedad?

En junio del 2007 se inauguró en la ciudad de Kassel en Alemania, la más importante exhibición de arte Contemporáneo. Esta aventura visual lleva el nombre de Documenta Kassel y en esta versión, la número 12, fue dirigida por el austríaco Roger M. Buergel y la curatoría fue desarrollada por Ruth Noack.
La Documenta de Kassel se realiza cada cinco años y se ha transformado, desde su creación a mediados de los 50’, en uno de las más respetados e imperdibles acontecimientos para artistas, teóricos y amantes del arte que en esta oportunidad pudieron apreciar los trabajos de 109 artistas –incluida la chilena Lotty Rosenfeld- provenientes de 43 países.
En los 100 días de duración de este magno evento fue visitada por más de 750 mil personas y su gigantesco programa de difusión lo realizaron 15.537 periodistas de 52 países.
Con todos estos datos y cifras que no dejan indiferente a nadie, la Documenta 12 cerró sus puertas en Kassel, sin antes hacer entrega para la posteridad, de un interesante catálogo de 650 páginas dividido en 3 capítulos –disponible en librerías de nuestro país en inglés y alemán- que refuerza la idea editorial de un evento de estas características.
Lo importante para entender esta editorialidad, dentro del arte Contemporáneo, es analizar la interrogante de sus encargados editoriales que en el capítulo titulado “modernidad”, se preguntan ¿la modernidad es nuestra antigüedad?
En el siglo XVII, se hace bastante conocida la polémica entre los partidarios de lo antiguo en contra de los adeptos a lo moderno. Por esta razón, y a pesar de los conflictos de opinión, la palabra moderno comenzó a ser vista como un concepto positivo ya que los defensores de aquella palabra hablaban de su importancia como un progreso sustantivo de la humanidad pero, en Documenta 12, más que preguntarse por sí la modernidad es nuestra antigüedad, se pregunta, de que modernidad y cuál antigüedad estamos hablando en los primeros años del siglo XXI.
La historia de la modernidad puede ser contada de diferentes maneras. Una gran cantidad de los proyectos utópicos de la modernidad occidental han estado de más o, simplemente, han caído en desgracia. Muchas de las estructuras, formas y éxitos que asociamos a su concepto parecen haber desaparecido en el actual proceso de transformación ya que radicalmente también, ha cambiado su significado y, desde Documenta, su nueva “forma” se hace notar.
En otro sentido, las maneras en las cuales las culturas y sociedades se han modernizado y son modernizadas parecen ser tan diferentes como las ideas económicas, la cultura de las imágenes y los actores sociales que están trabajando detrás de los procesos modernizadores.
Otros, simplemente, han tratado de explicar que la modernidad debe ser entendida como el resultado de un vasto transcurso histórico, que ha presentado, tanto elementos de continuidad como de ruptura.
Esa ruptura que evidenció en su oportunidad la modernidad, hoy nos llama a la reflexión sobre esa ambigüa relación con la antigüedad desde Documenta 12 y, sobre todo, con algunos dispositivos de análisis crítico encontrados en su magnifico catálogo para incorporarlo en nuestro discurso.

No hay comentarios.: