miércoles, julio 02, 2008

Eje Norte

Como lo había expresado hace algunos días, en largas reuniones con destacados académicos y curadores nacionales e internacionales, acerca de la importancia para Chile de organizar una feria internacional de arte contemporáneo, ya que de esta manera, se asumiría críticamente, la actual imagen que posee el país en materia de artes visuales.
Por esta razón, se ha proyectado y analizado por el actual gobierno de Chile y sus autoridades competentes, que la Trienal de artes Visuales 2009 se convertirá en un significativo aporte para el desarrollo de la escena plástica nacional, de sus artistas e instituciones.
Lamentablemente, las cosas no funcionaron como el primer diseño mencionado esperaba, diferencias irreconciliables entre la curadora Mary Carmen Ramírez y la directora ejecutiva de la fundación Trienal terminaron por (re) estructurar el proyecto.
Así, después de la renuncia de la renombrada curadora y primera directora del Centro de Artes para America del Museo de Houston, Mary Carmen Ramírez, su curador adjunto Justo Pastor Mellado y, por último, la destitución de la Directora Ejecutiva de la Fundación Trienal, Rosa Velasco, la ministra presidenta del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Paulina Urrutia nombró a Pedro Celedón a cargo de la iniciativa artística, en base a una nueva Trienal de arte contemporáneo que tendría un carácter nacional.
El nuevo encargado de la organización fue director de la Escuela de Artes de la Pontificia Universidad Católica de Chile que, como sabemos, ha entregado a este país un destacado ramillete de jóvenes artistas conceptuales visibles en las vitrinas artísticas del mundo.
Celedón, en una de sus entrevistas, agregó que la “Trienal de arte Contemporáneo” celebrará el Bicentenario de nuestra nación desde el arte y tendrá un esquema plástico nacional que contará de tres ejes en diferentes zonas del país definidos como: norte, centro y sur; específicamente, en las ciudades de Iquique-Antofagasta (Eje Norte); Santiago-Valparaíso (Eje Centro) y Concepción-Temuco-Valdivia (Eje Sur)
Para la ciudad de Iquique, esta será una gran oportunidad para aprovechar un sin número de herramientas metodológicas asociadas a este tipo de esquemas, las cuales podríamos deducir, por la nula existencia de escuelas de bellas artes en el lugar. De forma efectiva, para está ocasión se podrían trasladar talleres específicos para potenciar diversas áreas, a estas alturas, dinamitadas por la ambigüedad plástica local.
Sin duda, las ferias de arte alrededor del mundo convierten aquellos lugares escogidos, en atractivos indiscutidos de la escena plástica local e internacional.
Como escribe Justo Pastor Mellado en su sitio web: “la Trienal es una construcción compleja porque aparece como un dispositivo de dinamización de la escena artística local que la sostiene. Es un monumento nacional desplazado. Eso quiere decir que amplía la noción de monumento hacia la de una construcción social que se valida por la calidad de los procesos conexos que desencadena”.
La dinamización enmarcada en este evento será inevitable para todos quienes afloran y trabajan como importantes artistas y críticos a nivel local y en el extranjero. Su traslado a Iquique significará inferir en sus respectivas actividades dispuestas por el curador, empalmar los cuestionamientos curatoriales y de edición dentro del contexto regional.
Iquique no solo cuenta con una sólida imagen de un idílico placer turístico, también dentro de su actuación en el “Eje Norte” se trazarán importantes propuestas culturales desde nuestra localidad para expandirlas dentro de Chile e internacionalizarlas, para construir y desarrollar nuestras aptitudes en la elaboración de proyectos culturales de calidad y que no olviden un objetivo muy importante dentro de la ciudad: la educación.
Creo, a estas alturas, que la Trienal no busca producir un espectáculo mas, por lo tanto, se espera trabajar arduamente para adecuar nuestra mirada desde lo que nos anima y nos deleita.
Las expresiones de arte son parte de la creatividad, ya que el ser humano, simplemente, busca cuestionarse y definirse, más aún en la actualidad, cuando las personas en la región de Tarapacá buscan afanosamente espacios de reconciliación con la urbanidad de la ciudad.
El “Eje Norte” será el gran proyecto en donde Iquique se despertará de esa caverna oscura en la cual ha dormido placidamente, sin olvidar, algunos destacados sueños, de los cuales, muchos iquiqueños y foráneos han puesto su esfuerzo en mostrar gloriosas actividades y perpetuarlas en los demás.

No hay comentarios.: